Por Guayaquil pasa 85% de la carga no petrolera

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Contecon firmó un contrato de concesión por 20 años, el mismo que se cumple en agosto de 2027, con opción a ser renovado por dos décadas más.

El 73% de la exportación total de banano sale por la urbe porteña, también camarón y pescado; mientras que ingresaron abonos, fertilizantes y bobinas. El puerto marítimo Libertador Simón Bolívar de Guayaquil mantiene la supremacía de las exportaciones: transporta aproximadamente el 85% de la carga privada del Ecuador, lo que equivale a 11.4 millones de toneladas.

Según los registros de la empresa Contecon Guayaquil S.A, entre enero y octubre de este año se han movilizado 752.139 teus (unidad estándar equivalente a un contenedor de 20 pies) y 418.778 boxes. Además arribaron 490 buques y el volumen de carga fue de 825.799 toneladas, de las cuales el 38% corresponde a banano. Entre los principales productos exportados, la concesionaria registra banano, camarón y pescado, mientras que los importados fueron abonos, fertilizantes, rollos, bobinas, planchas de acero y papel.

La Contecon, empresa encargada de las operaciones de las terminales de contenedores y de multipropósito del puerto marítimo, firmó un contrato de concesión que tiene una validez de 20 años y que se cumplen en agosto de 2027, con opción a renovar 20 años más. José Antonio Contreras, gerente de la empresa, indicó que han aportado más de $ 1.000 millones al país. “Somos una de las concesiones más importantes y más exitosas”.

A nivel de operaciones e instalaciones, el puerto está a la vanguardia, comentó. Por su parte, Eduardo Ledesma, presidente de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), señaló que en Guayaquil el sector exporta por cuatro puertos privados: TPG, Fertisa, Dole y Contecon, de donde sale el 73% de la exportación total de banano. Esto representa cerca de 220 millones de cajas. Como ejemplo señaló que de 300 mil contenedores 220 mil son de banano; cada contenedor lleva 1.080 cajas de la fruta. Otros contenedores salen por Puerto Bolívar.

Sobre los servicios de los puertos, Ledesma cree que todo depende del servicio, logística y seguridades que cada uno ofrece, especialmente en los controles de contaminación de droga. “Cuando se drague el canal de acceso al puerto de Guayaquil estoy seguro de que podrán ingresar barcos de mayor tonelaje y eso será bueno porque bajarán las tarifas tanto portuarias como de la nave.

Juan Jurado, presidente de la Cámara Marítima del Ecuador, dijo que Guayaquil no es solo un puerto, sino una serie de puertos privados y concesionados estatales, con un gran desarrollo, sin embargo, en comparación con los puertos de la región (costa-oeste de Sudamérica) Guayaquil está todavía retrasado. “No podemos recibir buques post-Panamax a full carga debido a un problema de profundidad de canal.

Jurado cree que el Puerto de Guayaquil tiene hechas las inversiones necesarias para la situación actual del volumen de carga, en desarrollo tecnológico, maquinarias, equipos e instalaciones. En lo que sí están en deuda con los exportadores es en lo que se refiere a las inspecciones no invasivas de los contenedores, es decir escáneres, especialmente para no cortar la cadena de frío con inspecciones de la Policía Antinarcóticos en lo que se refiere a productos de exportación.

El efecto del Puerto de Posorja será a largo plazo La primera piedra de este puerto se colocó a finales de octubre. Jurado dijo que el efecto del puerto de Posorja será a largo plazo, pues los puertos no crean desarrollo, sino que son consecuencia del mismo. “No crean carga, simplemente manejan la carga que existe, la cual es generada por el interland de cada puerto, por todo el conjunto de industrias, de comercio y de producción que hay detrás de cada puerto”.

Para Jurado, Posorja estaría aprovechando el interland de Guayaquil y va a tomar algún tiempo hasta que pueda asumir una buena parte de la carga que se mueve en el puerto principal. Ledesma recordó que para llegar a este puerto los exportadores tendrán que recorrer 80 kilómetros, por lo que tiene que ser competitivo y ofrecer una serie de ventajas que compensen al transportista, sobre todo en la agilidad y en la salida de las mercaderías.