Pablo Arosemena: “La aduana se mueve para atrás como el cangrejo”

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El presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil insiste en que hay discrecionalidad en la unidad de control, en la nueva tasa.
El presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil insiste en que hay discrecionalidad en la unidad de control, en la nueva tasa.

Pablo Arosemena, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, otorga una entrevista en un lugar singular.

– ¿Por qué una entrevista en un cangrejal?

– Me acompaña el equipo de la Cámara, entre ellos Gabriela Uquillas y Francisco Briones, con quienes analizamos la tasa de control aduanero, que es una Paque Tasa y consideramos que la aduana está como el cangrejo, va para atrás; y hace retroceder al Ecuador, por eso la Paque Tasa también es una cangrejada. Y como símbolo de ello decidimos que la entrevista sea en un cangrejal. Tenemos la expectativa de liberar al comercio y a la ciudadanía de la Paque Tasa, hemos puesto un recurso de revocatoria.

– ¿Qué pasó con el diálogo entre ustedes y el Gobierno?

– El diálogo es positivo y tiene que mantenerse. Hay un diálogo en vía directa, de primer nivel, directamente con el presidente de la República, quien ha demostrado tener mayor sensibilidad. El problema no es el diálogo, sino los interlocutores del frente económico, entiéndase la aduana, el SRI, el Ministerio de Finanzas y el asesor Patricio Rivera. Esos cuatro mosqueteros han hecho que el Ecuador se empantane, no permiten que el diálogo fluya y las propuestas caen en saco roto.

– ¿Llegar a acciones legales no transforma el diálogo en una pelea?

– No, creemos que son distintos niveles. Hay que mantener el diálogo abierto de primer nivel, con el presidente de la República y esperemos que se sensibilice del clamor del sector productivo y elimine la Paque Tasa. Entre tanto, avanzamos por la vía legal. También hemos solicitado una audiencia con la jueza, para demostrar con evidencia técnica la ilegalidad de la tasa. Hay discrecionalidad en la unidad de control.

– Pero la aduana dice que la tasa no va a provocar un incremento en el presupuesto familiar.

– Primero, todo impuesto lo termina pagando el consumidor. Segundo, de qué tasa estamos hablando; la que ayer salió en la página web de la Senae, la que hoy sale o la que sale mañana; el factor de la unidad de control es arbitrario y discrecional. De alguna manera se están reservando la llave para abrir y cerrar las importaciones, mediante esta tasa. Hay incertidumbre jurídica. La fórmula perfecta para la corrupción es subir aranceles, una unidad de control discrecional y poca transparencia.

– La aduana ha hablado de subvaloración en las importaciones, de empresas fantasmas y se requiere que la Cámara también se pronuncie sobre ello.

– Sí, nos hemos pronunciado una y otra vez. Defendemos al comercio formal, las empresas que cumplen con la ley. De eso estamos hablando y para eso la aduana debe ser como la garita de una ciudadela, que ve quién entra y sale. Pero no debe ser un recaudar de impuestos, que es en lo que se ha convertido. La aduana que se ponga a trabajar.

– Precisamente para ese trabajo requiere recursos.

– A cualquier empresa del mundo que diga necesito más recursos para ejercer determinada operación, lo primero que debe decir es cuánto necesita y justificar en qué va a invertir. Cuántos escáneres va a comprar la aduana, cuánto más patrullaje se va a hacer. Aquí se hace al revés. Primero ven cómo sacarnos plata y no detallan en qué lo van a usar. Han dicho que van a recaudar con la tasa $ 300 millones; no sabemos si esa es la cifra porque cambian la unidad de control de la tasa en 24 horas.

– La aduana también dice que un 70 por ciento de las unidades de importaciones que ingresan al país es subvalorado. ¿Es posible que la empresa formal subvalore?

– Eso no es cierto. Si eso es así que la aduana lo demuestre con nombre y apellido, y que actúe. La aduana se inventa una tasa que no tiene como contrapartida un servicio y eso va a ser observado por la CAN (Comunidad Andina de Naciones) y por la OMC (Organización Mundial de Comercio).

– ¿Cuál es la solución, hay una contracción económica heredada?

– Con más comercio se genera más empleo y crece la economía y con ello el Estado recauda más. Se requieren reglas claras, bajar impuestos, sacar tramitología.

– El presidente ha pedido solidaridad, ¿cómo lo serán?

– La empresa ecuatoriana y las familias en conjunto pagamos más de 15.000 millones de dólares en impuestos, eso es solidaridad. No veo la reciprocidad. El sector privado mantiene al Estado. Es verdad que heredó un Estado ineficiente, pero es hora que se empiece a notar el liderazgo para cambiar las cosas. Al final el frente económico tiene un jefe, que es el presidente de la República.