UN GIGANTE DE $ 85 MILLONES ENTREGA CARGA ECUATORIANA POR EL MUNDO

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Por estos días, el Rodolphe surca mares asiáticos entre Corea del Sur y China con cientos de toneladas de carga ecuatoriana para entregarla en esos destinos.
Partió el 13 de agosto desde la ciudad portuaria de Busan, rumbo a Shanghái, una de las urbes más pobladas del territorio chino, que supera los 20 millones de habitantes.
Casi un mes antes, este gigante de hierro, cuyo costo de construcción es de $ 85 millones, llegó a los muelles de la Terminal Portuaria de Guayaquil (TPG), ubicada en la isla Trinitaria, al sur de la ciudad.
Allí realizó operaciones para embarcar 1.437 contenedores, en su mayoría llenos de banano perteneciente a distintas empresas exportadoras. Además traslada camarones, madera (teca), café, cacao, mangos y otros productos, los cuales va dejando tras recalar en Buenaventura (Colombia), Balboa (Panamá), Manzanillo y Ensenada (México), así como otras ciudades portuarias. Su destino final es China, luego de ello regresa por la misma ruta (26.000 kilómetros) trayendo las mercancías que se comercializarán en el suelo ecuatoriano durante la época navideña.
El barco tiene capacidad para movilizar 11.000 teus (contenedores de 20 pies), lo que le convierte en el más grande de este tipo que opera en el país.
El ecuatoriano Xavier Moreira Calderón es el gerente general, desde hace 5 años, de la subsidiaria de la naviera CMA-CGM, empresa francesa dueña de la embarcación.
La compañía se ubica entre las 5 principales de operaciones de comercio exterior en Ecuador.
A escala mundial está en el tercer puesto en capacidad de traslado con 2,43 millones de teus, por debajo de APM-Maersk (3,49 millones) y Mediterranean Shipping (3,06 millones).
El ejecutivo, con 24 años de trabajo en operaciones navieras, aseguró que la llegada de la enorme nave de 299 metros de eslora (largo) y 48,2 metros de manga (ancho) causa varios impactos en el país. Primero: demuestra la confianza de empresarios extranjeros en el país. Asimismo, acotó, viabiliza el traslado de productos ecuatorianos a nuevos y lejanos destinos.
 Emilio Aguiar, vicepresidente de la Cámara Marítima de Ecuador (Camae), sostuvo que la principal ventaja es que importadores y exportadores tienen garantizados los espacios para su carga.
El dirigente recalcó que la presencia de una embarcación del tamaño del Rodolphe (así se llama uno de los tres hijos de Jacques Saadé, de origen franco-libanés y principal de la empresa), demuestra que los puertos ecuatorianos y sus infraestructuras están aptos para darles cabida. “Ya han venido otras naves un poco más pequeñas que esta, pero pudieron operar en las terminales marítimas sin problemas”. Aguiar descartó que el valor de los fletes disminuya con la presencia de estos “gigantes de hierro”.
Explicó que los valores son dinámicos y dependen de factores internos y externos. Empero, aclaró, algunos operadores de comercio exterior podrían tener tarifas preferenciales dependiendo de los contratos y la cantidad de contenedores que movilicen.
Transnacional embarcó su fruta hacia dos países
La bananera Dole, la primera exportadora de esa fruta a nivel mundial (12% de toda la cuota nacional), envía 20 contenedores al mercado asiático a bordo del barco construido en suelo chino.
Sergio Murillo Bustamante, director de operaciones de esa multinacional estadounidense, manifestó que la llegada del Rodolphe a los puertos ecuatorianos revela el potencial de Guayaquil y del país.
“Por la ciudad sale el 70% del banano gracias a la cercanía y facilidades de acceso a las plantaciones”, añadió. Considera que el retiro de sedimentos del canal de acceso previsto por el Municipio dará más ventajas a otros grandes barcos.
“La urbe es un gran centro de consumo. Eso es un potencial para generar carga”, concluyó.
El Telégrafo