Falta de empleo obliga a orenses a trabajar en otros oficios ajenos a su profesión

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En la última encuesta publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), anuncia que el desempleo a escala nacional bajó del 5.3 % a 4.5 % en junio del 2017, el empleo adecuado disminuyó principalmente en Guayaquil, al pasar de 54% en junio de 2016 a 49.5% en el mismo mes del presente año.

De acuerdo con los mismos datos, Machala es la ciudad con menor cantidad de personas con empleo pleno o adecuado, pues de entre las cinco principales capitales de provincia del país, es la de más bajo porcentaje, con 49.3 %.
En tanto, el empleo inadecuado o subempleo pasó del 16.3 % al 20.5 %, en el país. En ese contexto, son considerados subempleados, aquellas personas con trabajo que, durante la semana perciben ingresos inferiores al salario mínimo o trabajaron menos de la jornada legal y tienen el deseo y disponibilidad de trabajar horas adicionales.

Según el INEC, estas personas son aquellas que no constan en la base de datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), no facturan, no pagan impuestos. Mientras que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indica que son todos aquellos que no están protegidos por las normas y derechos laborales de un país. En el país, del total de personas subempleadas el 46,8 % son asalariados y el 53,2 % son independientes.

En la misma encuesta se detallan cifras sobre la pobreza por ingresos, a escala nacional. En junio de 2017, se ubicó en 23,1% en comparación al 23,7% de junio de 2016.

Falta de empleo
Ante estas cifras y la falta de oportunidades laborales, son varias las personas que a pesar de haber sacrificado cuatro o cinco años de su vida en las aulas universitarias con el único afán de convertirse en profesionales de éxito, se han visto en la obligación de buscar otros “oficios” ajenos a su formación académica, para llevar el sustento diario a su hogar.

Ingenieros, abogados, licenciados, que a pesar de haber buscado en reiteradas ocasiones empleo en empresas públicas y privadas, no han logrado cumplir con su aspiración, decidiendo emprender o buscar alternativas que suponen menores ingresos económicos, renunciando además a beneficios laborales como seguro social, utilidades y décimos.

Diario El Correo