El desempleo joven crece y dura más

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REALIDAD. En las calles de Quito muchos jóvenes pugnan por trabajos ocasionales.
REALIDAD. En las calles de Quito muchos jóvenes pugnan por trabajos ocasionales.

En 10 años un promedio de 500.000 jóvenes han engrosado el rubro de desempleados y subempleados.

El 30% de los jóvenes desempleados en América Latina y el Caribe son considerados como “desempleados de larga duración”. Es decir, tardan 12 meses o más en obtener un empleo, según la Encuesta sobre la Transición de la Escuela al Trabajo realizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según cifras del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), a diciembre de 2016, más de 95.000 jóvenes de entre 15 y 34 años estaban desempleados. De ese total, más de 28.000 serían desempleados de larga duración.

Mientras, el número de jóvenes desempleados a diciembre 2015 fue de 80.790. Esto quiere decir que entre año y año esta cifra creció aproximadamente 15%.

Mauricio Enríquez se gradúo en Ingeniería de Sistemas hace un año, no ha podido encontrar un empleo, solo trabajos ocasionales o reemplazos por corto tiempo. “Tu vida se ve afectada en todos los aspectos mientras estás desempleado. No puedes pensar a futuro y peor en cosas como formar una familia”.

A esto hay que sumarle más de 500.000 jóvenes que se han mantenido en el subempleo o empleo precario durante los últimos 12 meses. Así, uno de cada tres jóvenes en edad de trabajar permaneció, durante los últimos 12 meses, tanto en el desempleo como en el empleo precario.

Pedro Luna se gradúo de médico general hace aproximadamente un año y dice que si no tiene trabajo es porque actualmente buscan solo especialistas. “Me gustaría estudiar una especialización en Pediatría, pero las opciones académicas son escasas y no tengo los recursos económicos”. Ante la imposibilidad de trabajar en el campo de sus estudios, emprendió hace unos cinco meses un pequeño negocio ambulante de venta de empanadas y bolones. “Espero que las cosas mejoren pero, mientras tanto, lo importante es tener algún tipo de actividad económica”.

 

Contexto

Según la OIT, algunas de las consecuencias más preocupantes del desempleo y el empleo precario de larga duración, sobre todo en los jóvenes, son la erosión de las competencias, la exclusión social creciente, ingresos promedio más bajos y un mayor nivel de pobreza.

Esta realidad ha provocado que uno de cada tres jóvenes de entre 18 y 34 años busque como salida laboral el emprendimiento propio. La poca experiencia laboral y el reducido acceso al crédito inciden negativamente en el establecimiento y el posterior sostenimiento de estos negocios. Según el Monitor Global de Emprendimiento, estos emprendimientos tienen un capital inicial menor a los 10.000 dólares.

Carolina Terán, graduada de Hotelería y Turismo, buscó un trabajo fijo durante más de ocho meses e incluso incursionó, por un periodo breve, como vendedora en una empresa que ofrece cursos de inglés. “Las pocas oportunidades laborales me llevaron a buscar una salida en el emprendimiento propio. Hace tres meses emprendí con ayudas de dos tías un negocio de almuerzos ejecutivos”. Su gran sueño es, a largo plazo, tener su propio hotel. “La situación económica es difícil, hasta en los almuerzos se restringe la gente, pero no queda más que ir avanzando un día a la vez”.

Según el estudio de la OIT, los ingresos netos de dos de cada 10 jóvenes emprendedores son inferiores a la línea de pobreza internacional de cuatro dólares por día.

 

Cifras

28.000 fueron desempleados de larga duración en el país.

30% de los jóvenes desempleados de la región tarda más de un año en conseguir empleo.

 

Desocupados y subempleados

Población joven

2007 566.949

2009 561.683

2015 597.291

2016 624.192

 

Fuente: Diario La Hora