Nuevos cambios se aplicarán en el esquema de facturación electrónica

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Control. Varios documentos ahora deberán emitirse electrónicamente. (Archivo / Expreso)
Control. Varios documentos ahora deberán emitirse electrónicamente. (Archivo / Expreso)

El 2017 será un año en el que el uso de comprobantes electrónicos tomará mayor impulso. Aunque se trate de una cultura que en el país empezó a ponerse en práctica en el 2015, el objetivo será perfeccionarla.

Para este año se prevé que un nuevo número de contribuyentes estén obligados a utilizar el intercambio electrónico de documentos, esto debido a que el Servicio de Rentas Internas (SRI) no solo promueve la oferta de la factura electrónica, sino también la emisión de otros comprobantes como las notas de crédito, retenciones y guías de remisión.

Para algunos expertos, se trata de una etapa de consolidación, previo al cambio de reglas que se avecina para el próximo año. A partir del 1 de enero de 2018 entrará en vigor la Resolución 00790 que establece que se deberá facturar a través de un nuevo esquema que promoverá la emisión simultánea de documentos, tanto para el SRI como para el receptor. Actualmente, la empresa debe emitir la factura y enviarla al SRI para su autorización; una vez autorizada, la envía al receptor. El objetivo será que esa emisión y aprobación sea inmediata.

Según Alberto Redondo, director de Marketing de Seres para Iberia y Latam, las empresas deben ser capaces de anticiparse a estos cambios si no quieren que su actividad de negocio se vea perjudicada. Redondo explica que más allá de cumplir con la normativa del SRI, el verdadero reto de las empresas ecuatorianas será abordar un proyecto de intercambio electrónico de documentos que le permita realmente mejorar su negocio.

“Que ayude a reducir costos, a automatizar los procesos de facturación y a reducir errores, a mejorar la gestión, a acortar los plazos de cobro y que permita acceder fácilmente a otras fuentes de financiación como el factoring”, sostiene.

Las oportunidades y ventajas que ofrecen los documentos electrónicos, dice el experto, son una realidad palpable. La factura electrónica permite conocer el estado del documento y saber que esta será cobrada en el periodo acordado. “Es aquí donde muchas empresas no dudan en dedicar recursos para saber si las facturas son correctas y han sido aceptadas. En una gestión basada en el papel, implica llamadas, rellamadas, respuestas tardías con errores sencillos”. Según un estudio realizado por Seres, la emisión de una factura de papel hoy cuesta $ 4,92, pero podría llegar a valer $ 1,81 en formato electrónico.

Fuente: Diario Expreso