La presidencia está en manos del voto indeciso

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Entre el 40 % y el 60 % del país no tiene un candidato. Los jóvenes, los más formados y los empleados del sector privado lideran el limbo.

Esta es la principal fuerza electoral del país: la indecisión. A 13 días de la convocatoria a elecciones y tres meses del sufragio, la mitad del país no define quién debe tomar la posta. Y cuando lo hagan, todo podría cambiar.

Esta porción, superior a la intención del voto de todos los candidatos, incluyendo al oficialista que ocupa la ‘pole position’ Lenín Moreno, forma parte de una tradición ecuatoriana de definiciones de última hora que, aseguran los informes de las encuestadoras más importantes del país consultadas por EXPRESO, se consolidará en febrero de 2017.

Esta vez, la indecisión que, por norma general representa el desinterés en la política o la falta de representación de las opciones, está fuertemente vinculada a la economía.

Más del 70 % de los indecisos considera que la economía es el principal problema del país; más del 65 % cree que la situación económica va a peor y más del 60 % atribuye la responsabilidad directa al Gobierno. Puede que no hayan escogido su opción en la papeleta, pero tienen bien identificado qué problema debe solucionar quien se quiera ganar su voto.

La obsesión con la economía proviene directamente de su condición de empleados: el 70 % de los indecisos trabaja. Y el 80 % de estos lo hace para el sector privado o en sus negocios familiares donde, lejos de la dependencia estatal, las decisiones económicas los impacta directamente. El indeciso es también, en su mayoría, un elector joven y sin formación universitaria.

Este universo, lleno de desentidos y poco informados votantes, es entonces el principal péndulo de intriga en un tablero que muchos dan anticipadamente por definido. Y las campañas se mueven a por él.

En PAIS, sus cuarteles esperan que el aterrizaje de Moreno sirva de catapulta para quienes esperaban la definición interna; en Compromiso Ecuador consideran que Guillermo Lasso debe enfocarse en mantener su espacio como primera opción de oposición para que los indecisos de última hora apuesten por el voto útil; en La Unidad asimilan como “normal” los niveles de indecisión y atribuyen a su candidata Cynthia Viteri la condición de “recién oficializada”, pero esperan haber captado suficientes indecisos antes del arranque de campaña para seguir en la carrera; mientras que el equipo de Paco Moncayo, del Acuerdo Nacional por el Cambio, tiene claro que su irrupción lastima poco a los candidatos sobre la mesa y que este es su único nicho posible.

Fuente: Expreso